Dibujo, Pintura

Cómo comunicar con el color: ¿qué dice tu arte?

¿Cómo actúan los colores sobre nosotros? Los seres humanos asociamos cada color  una serie de emociones y sentimientos. La psicología del color analiza el efecto de los colores en la conducta humana y la percepción subjetiva de éstos. Desde los dichos y saberes populares hasta la publicidad, las diferentes culturas se han encargado de establecer el simbolismo de los colores.

El uso del color es una herramienta de comunicación muy útil en el diseño, el arte o la publicidad. Establecer tu propia paleta de colores para utilizar en tus obras de arte es una forma de diferenciarte del resto de artistas. ¿Qué quieres transmitir con tus pinturas? Utiliza colores que expresen lo que quieres comunicar, o úsalos para enviar mensajes contradictorios e irónicos.

rojo, naranja y amarillo

ROJO:  ponle pasión a tus obras

El rojo es el color que se ha encontrado más frecuentemente en los yacimientos prehistóricos con pinturas rupestres, por lo  que podemos suponer que  fue uno de los primeros pigmentos empleados por el hombre. Este color tan vital y extrovertido va relacionado con la pasión, el temperamento, la sexualidad y la impulsividad. Simboliza sangre, fuego, calor, revolución, pasión… pero también peligro, destrucción y crueldad. Es, por lo tanto, un color que llama a nuestra parte más instintiva y por eso es tan efectivo en la publicidad. ¿Cómo utilizar el rojo en la pintura? Recuerda a los emperadores romanos, la guerra, los diablos y al infierno. Mezclado con el negro estimula la imaginación y sugiere dolor, dominio y tiranía.

NARANJA: atrévete a destacar

Lucian Freud decía que los colores ricos y saturados tienen una carga emocional que quería evitar a toda costa en sus pinturas… ¡Así que el naranja sería su peor enemigo! Es altamente estimulante y llama a la acción de quien lo contempla. Además, es el color que más destaca del resto en una pintura: si en un panel vemos gran multitud de colores, nuestros ojos se centrarán primero en el color naranja. Alegría, verano, atracción, felicidad, creatividad y juventud son las palabras que se le asocian. Simboliza entusiasmo, energía y movimiento. Es bueno para reflejar nervio, actividad, movimiento, emoción y acción. ¡Cuidado con utilizarlo demasiado!

AMARILLO: el lado brillante de la vida

Kandinski decía que una imagen pintada en amarillo siempre irradia calidez espiritual, y fue uno de los primeros pigmentos de origen vegetal usados en la prehistoria. Es el color del sol y de la felicidad, siempre cargado de energía. Es un color alegre y dinámico que simboliza la fiesta y se asocia con la parte intelectual de la mente y la capacidad de expresar los pensamientos. También se relaciona con el oro, el dinero y el lujo. Además no hay que olvidar que en la naturaleza el color amarillo es símbolo de peligro, como en las avispas o abejas. Van Gogh hacía mucho uso del amarillo en sus pinturas, y no solía faltar este color en sus obras.

Rosa, violeta y azul

ROSA: recupera la inocencia

Ideal para hacer pinturas de temáticas alegres y atmósferas de ensueño. Este color más relajado despierta sentimientos amables en quien contempla la obra de arte. En la psicología del color el  rosa representa el amor, la inocencia, la protección y la tranquilidad, los tópicos femeninos y la sensibilidad. Así como el rojo evoca más la parte sexual de las relaciones, el color rosa se asocia con el amor altruista y sincero. Si utilizamos color fucsia o rosa chillón da sensación de convertirse en un color más agresivo y llamativo, incluso descarado.

VIOLETA: pinta el misterio

Martirio, misticismo, profundidad… el violeta se asocia con la espiritualidad, la individualidad y la reflexión, pero también a lo oculto, lo misterioso o al pecado. En Roma,  el púrpura era por ley el color imperial y sólo lo vestían los más poderosos, e incluso Goethe afirmaba que este color causa una impresión de seria dignidad. Estos tonos recuerdan a la realeza, el simbolismo religioso, la dignidad o el lujo. ¿Cómo usarlo en la pintura? Si se mezcla con negro evoca la deslealtad, desesperación y crueldad, mientras que si lo mezclamos con blanco recuerda a la muerte, el dolor y la rigidez. Las figuras femeninas de los artistas del art nouveau, como Gustav Klimt, se representaban a menudo vestidas de violeta para sugerir erotismo y libertinaje.

AZUL: la sabiduría hecha arte

Este color frío se asocia con la mente y la intelectualidad. Da sensación de sosiego y tranquilidad, evocando el mar, el agua y la noche. Es el color de la sabiduría, la integridad y el conocimiento, ayuda a la creatividad y la claridad de ideas. Aunque debemos tener en cuenta que en tonos oscuros puede simbolizar misterio, intolerancia, depresión y ansiedad. Antiguamente el pigmento azul se obtenía del lapislázuli, una piedra preciosa, por lo que las obras de arte que contenían este color eran extraordinariamente caras. Con el descubrimiento de los pigmentos azules sintéticos, como el azul de Prusia, estos tonos empezaron a utilizarse con más frecuencia.

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TURQUESA: viaja al paraíso

Entre azul y verde se encuentra el color turquesa o aguamarina. De manera natural lo encontramos en playas tropicales, en minerales y piedras preciosas, plumas de pájaros exóticos, etc. Por esta razón lo asociamos con ambientes paradisíacos y frescos, recuerda a océanos tranquilos y aguas limpias. Transmite frescura, flexibilidad, calma y diversión. Mezclado con colores dorados recuerda a  la riqueza del antiguo arte egipcio o la orfebrería de las culturas mesoamericanas.

VERDE: el color de la vida

Color de gran equilibrio, compuesto por una combinación de colores cálidos (amarillo) y fríos (azul), por lo que está entre la fuerza y la serenidad. Se asocia con la primavera, la naturaleza y las cosas que crecen. El verde crea en el ser humano sensación de calma, individualidad, paz y tranquilidad… pero también se relaciona con la envidia, los celos y el veneno. Hay que tener en cuenta un pequeño matiz: el verde como iluminación puede transmitir todo lo contrario a equilibrio y tranquilidad. En el cine se utiliza la iluminación verde para evocar angustia o situaciones tensas… ¡Así que cuidado al utilizar este color para dar luz a vuestras pinturas! Si queréis que la atmósfera de vuestra obra parezca sacada de una película de terror, este es el color adecuado.

MARRÓN: la seguridad de lo estable

La pintura marrón se asocia fácilmente a los árboles, la madera… por lo que es uno de los colores más representativos de la naturaleza. Sin embargo la evoca desde un punto de vista estático, neutro y aburrido. El marrón simboliza lo acogedor, pero también lo corriente y anticuado. Nos recuerda a barro, pobreza y tierra. Es el color de las cosas vulgares y poco atractivas, del pelo de los animales del bosque, de la materia robusta, del otoño y de los campos de labranza. Sus tonos reflejan austeridad y estabilidad. El político Winston Churchill decía que se regocijaba con los colores brillantes y sentía verdadera lástima por los pobres marrones. Y es normal, porque cuando a un niño le preguntas cuál es el color que menos le gusta casi siempre te responde con este. El marrón no es un color demasiado afortunado, pero siempre podéis lucirlo en vuestras pinturas si lo acompañáis de otros tonos más alegres.

Frase de Van Gogh sobre el color

Y vosotros, ¿cómo jugáis con el color? ¿Utilizáis la psicología del color para crear vuestras obras de arte o simplemente os dejáis llevar a la hora de pintar? ¿Cómo elegís una paleta de colores personal?

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